Las leyes de Pardo representan en conjunto, la unión entre la ciencia, la religión y la filosofía.Existe una justificación científica de la religión, y una justificación religiosa de la ciencia. Pero no podemos encontrar en la religión una justificación científica, con pruebas fehacientes, de lo que la religión afirma, así como podemos encontrar en la ciencia una indudable justificación religiosa.
La ciencia es la herramienta que nos permite conocer parte de la creación, mediante leyes que no están equivocadas porque obviamente se cumplen en nuestra realidad.. La religión puede estar equivocada y la filosofía lo puede demostrar. Quizás no exista el Dios que la religión nos hizo creer.
El Dios verdadero es el “Universototal” manifestado en el universo que conocemos, el cual ejerce dominio sobre cada uno de sus componentes. El hombre en la existencia es un misterio del mismo hombre, y una supuesta “voluntad” de Dios. El universo que conocemos corresponde a nuestra realidad, y es uno de los que pueden existir.
La recopilación de todo tipo de información, mostró que existe una conexión implícita entre todos los datos, aunque parezcan no tener nada que ver uno con el otro. Indiscutiblemente el universo está programado.
Pero cuál es la confirmación de que esto sea así?
La explicación del universo calculado, está desarrollado en lo que resultó ser una serie de leyes, una como consecuencia de otra. Las leyes de Pardo son un conjunto de normas unificado, corresponden a definiciones filosóficas sobre ciencia y religión.
Ley de Pardo N° 1
LA LEY DEL UNIVERSO PROGRAMADO. "Todo el universo de nuestra realidad está absolutamente programado, no existe el azar en su dinámica". No es posible adelantarse al futuro porque faltan datos en la ecuación. Cuanto más datos más certeza.Todo está relacionado de manera que nada es despreciable para un resultado. Sí algo ocurrió, es porque otra cosa ocurrió antes. "Los hechos encadenados son una realidad", El tiempo parece separar la causa del efecto, pero solo la retarda. En ese sentido la "nada" deja de existir como "nada absoluta" y pasa a ser "algo" que forma parte de la existencia. "Dios no habría hecho el Universo de la nada". La idea de un único Dios creador de la "nada" se desvirtúa por completo. El Universo siempre estuvo, de una ú otras formas. Dios siempre estuvo de una ù otras formas porque es la existencia misma. Llamar "Dios" al universo no es compartido por los religiosos, ya que ellos separan al "creador" de la "creación".
Ley de Pardo N° 2
DESTRUIR PARA CONSTRUIR.
"Nada es posible construir si no se destruye algo primero". El universo es una continua destrucción de sí mismo, para poder ser construido permanentemente. Esto se cumple en todos los órdenes de la vida. Para construir un pueblo de cabañas, hay que destruir un bosque.
Ley de Pardo N° 3
"Todo termina por destruirse". Tarde o temprano, las máquinas se detendrán, el árbol se secará, un reloj dejará de funcionar. Todo cambiará de estado y dejará de estar. Si el hombre no lo hace lo hará el viento, otro animal, ó el mismo "tiempo". Para ser más preciso, lo "nuevo" nunca lo fué. La combinación de la segunda ley con la tercera confirman la primera.
Ley de Pardo N° 4
No existe la voluntad de Dios. Esto es fácil comprobar, ya que Dios se manifiesta en el Universo, porque es el mismo universo. Todo lo que en él existe es parte de Dios. Los religiosos también hacen diferencias entre seres "iluminados" ó "divinos", y el resto. Entre los seres humanos existen distintas habilidades, y cada una de ellas puede considerarse "divina". No existiría tal separación. Para que Dios pueda modificar su voluntad tendrá que cambiar las leyes que rigen el universo. No puede, por voluntad, hacer que la tierra gire al revés, de la noche a la mañana.
Ley de Pardo N° 5
DIOS NO ES TODO PODEROSO.
Dios no tiene todos los poderes, es decir no sería "todopoderoso", ya que, por ejemplo, "no puede destruirse y dejar de existir". Tampoco puede crear algo que él mismo "no pueda " destruir, es decir sí puede hacer una cosa "no puede hacer otra" que contradiga la primera. Evidentemente Dios no es todopoderoso. No puede separarse del universo.
Ley de Pardo N° 6
EL MAL FORMA PARTE DE LA CREACIÓN.
Es necesario un poco de bien para que pueda existir el mal", de lo contrario todo terminaría por destruirse para siempre, y eso no ocurre. Solo se destruyen las "partes" del universo pero "no" todo el universo. Si todo fuese absolutamente malo "todo" se destruiría. Sí el "mal" fuese absoluto se destruiría a sí mismo, ya que el mal también seria malo con sigomismo. Dios no quedaría excepto. La separación, entre Dios y el mal, es querer separar una cara de otra, en una moneda.
Ley de Pardo N° 7
LA FUERZA DEL MAL ES SUPERIOR A LA FUERZA DEL BIEN.
Evidentemente si el "bien" reinara en la tierra todo sería bueno. Cada día seríamos más hermosos, más buenos, más inteligentes, etc, y eso no es así. Para los religiosos Dios es infinitamente bueno, pero eso es solamente un pensamiento religioso.
Ley de Pardo N° 8
DIOS EXISTE CON CUALIDADES DISTINTAS A LAS QUE LE DAN LOS RELIGIOSOS. Por lo tanto, es el dios religioso, el que no existe. Se demuestra cientificamente la verdadera existencia de Dios como un Ser superior de poder, pero, que a la vista, no es un ser de infinita bondad, fuente de razón y justicia. No creer en Dios no tiene sentido, es no creer en la existencia de todo lo que existe.
Ley d Pardo N° 9
Todo lo que deba pasar, pasará indefectiblemente, ya todo forma parte del programa del universo, y aunque en un primer momento resulte "bueno", con el tiempo resultará malo.
Así como el final de cada uno de nosotros se desarrolla desde el instante de la gestación, así también el de todo lo que existe en el universo. Pero no para el iniverso mismo, ya que el universo es un desarrollo permanente de un programa establecido.
Ley de Pardo N° 10
"La crueldad de Dios es tan inmensa como el universo". En el mundo de los opuestos, en donde existe el frio y el calor, el blanco y el negro, el bien y el mal, Dios es el "bien" para sí mismo, el "mal" lo carga el resto.
Ley de Pardo N° 11
Dios es tan inmenso como el universo, pero a la vez tan pequeño como cada uno de nosotros. Dios puede ser más pequeño aún, como un insecto, como un átomo, o como un electrón, porque simplemente es el universo mismo. El universo que conocemos es aún una porción de Dios, porque Dios es todas las formas posibles que puede adoptar el universo, es el “Universototal”, es el soporte del universo que conocemos, es la existencia misma. El universo es una manifestación de Dios como lo es “todo” lo que en el universo se manifiesta. Nuestro pensamiento y nuestra conducta es también una manifestación de Dios. Nada escapa.
Ley de Pardo Nº 12
Sólo podemos conocer el universo que se nos presenta, y a la vez podemos imaginar posibilidades de distintos universos. Por lo tanto el universo de nuestra realidad, es el que se nos presenta y puede ser una proyección de nuestra imaginación. La muerte de cada uno de nosotros es el “apocalípsis”, lo que globalmente decimos “el fin del mundo”. Pero eso es sólo un cambio, no existe el fin del universo. Sólo existe el fin de los sistemas que el universo construye, y que los religiosos dicen como creación de Dios.
Ley de Pardo Nº 13
Existe un “Nexo” entre todas las partículas del “universo”. Cada sistema formado por las partículas del universo tiene una energía envolvente, lo que los religiosos llaman “Alma” como la que posee el hombre. El hombre es un sistema dentro del universo. A diferencia de lo que los religiosos dicen no solamente el hombre tiene “Alma”, todos los seres vivos la tienen, y los científicos la llaman “Aurea”. Pero también, todos los sistemas en general tienen “Alma”, no necesariamente debe ser un sistema biológico para tenerla. La sumatorias de todas las “Almas” es lo que los religiosos llaman “Espíritu”. Existe una continuidad en el universo, todas las partículas y los sistemas están conectados formando un gran sistema que es nuestro universo, el de nuestra realidad. Un universo que está absolutamente programado. En donde todo está relacionado directa, o indirectamente, al “instante” o en forma retardada. Pero en donde todo está absolutamente hermanado sin excepción.
Ley de Pardo Nº 14
Dios es “Relativo” y no “Absoluto”, más aún, Dios es absolutamente relativo, es un cambio constante y eterno. Nosotros solamente somos un instante de quietud en el agitado universo. El dios presentado por la religión es solamente una parte de "Dios".
Ley de Pardo Nº 15
No existe el libre albedrío. Cada uno de nosotros creemos hacer algunas cosas por nuestra voluntad, pero es la voluntad de Dios manifestada a través de cada uno de nosotros, no existe el libre albedrío, pero Dios nos hace creer que existe. Tampoco existe la voluntad de Dios, porque Dios es un sistema mayor, es decir el universo mismo. Todas las posibilidades de cambio ya están programadas, tarde o temprano se darán.
Ley de Pardo Nº 16
No existe el “Azar” en el universo. El azar existe para quien no conoce las variables de la ecuación. El azar deja de existir ante los sistemas conocidos, por ejemplo no es azarosa la duración del día, no importa cual, todos duran prácticamente 24 horas. No es azarosa la ley de gravedad, todos los cuerpos caen hacia la tierra, y no son expulsados por ella. Con los datos suficientes, pero imposibles de obtener, se podría conocer el futuro, o reproducir perfectamente el pasado. Existiría una verdadera máquina del tiempo en donde todo podría reproducirse.
Ley de Pardo N° 17
El balance de la vida está relacionado con el tamaño de los seres vivos, su cantidad en existencia, y el tiempo de vida. Los animales más pequeños son mayores en número y viven menos tiempo. Los animales de gran tamaño son menores en número y viven mucho más tiempo.
Ley de Pardo N° 18
La materia tiene Alma, y es la energía que la forma. Si la materia se agrupa en forma lineal, en el centro de ella se obtiene una energía de campo mayor que en los extremos. Si la materia se agrupa en un plano, en el centro del plano se obtiene la mayor energía. Si la materia se agrupa en forma irregular, la mayor energía se obtiene en el centro de masa. En consecuencia el centro de masa está coronado de la mayor energía de campo que posee esa materia.
Ley de Pardo Nº 19
El universo es un espíritu que comprende a las Almas de la materia y de los sistemas. En un sistema de partículas, las más alejadas tienen menor densidad. Las más alejadas aún, dejan de ser partículas consideradas como tal, y forman parte del universo en reposo.
Ley de Pardo Nº 20
El sentido de la existencia es propio de la materia. Nuestro cuerpo es una gran masa corporal, y sentimos nuestra propia existencia en él.
Ley de Pardo Nº 21
La vida es la peor forma de existencia. No es necesaria la vida para existir, y sentir nuestra propia existencia. La biología es un sistema de dolor más que de existencia, fue creado con ese fin. Los religiosos tienen una figura representativa de la existencia sin vida, a la que llaman “Ángel”.
Ley de Pardo Nº 22
La energía del universo es eterna, y las combinaciones de universos que puedan existir son finitas, aunque resulten infinitas en la interpretación humana.Todo es cíclico y se repite infinitamente en la eternidad. Aunque la ciencia crea encontrar el límite del universo, es sólo un punto dr vista. Aunque crea que en algún momento el universo detendrá su expansión, se enfriará y permanecera inerte, ese es sólo un paso del proceso, la energía oscura se desarrollara nuevamente.
LAS LEYES DE PARDO SON UNA SERIE DE PRINCIPIOS QUE ESTABLECEN EL ORIGEN Y EL COMPORTAMIENTO DE LOS HECHOS QUE SE PRODUCEN EN EL PROGRAMA DEL UNIVERSO.
TODA LA OBRA LITERARIA DE "LAS LEYES DE PARDO" SON UN TOTAL DE 444 LEYES, SÓLO ALGUNAS ESTÁN EN LA WEB.
LEY DE PARDO N° 444
La Ley de la verdad.
A los religiosos: Demuéstrese o justifíquese, de algún modo
convincente, la existencia del Dios presentado por las religiones monoteístas,
al que le atribuyen el “ser” de la divinidad, todopoderoso, creador del
universo, fuente de toda razón y justicia, y ser de infinita bondad.
De poder, o no poder demostrar o justificar su existencia con los
atributos mencionados, publíquese el desarrollo del informe elaborado para la
determinación, dejando asentado la verdadera o falsa existencia del Dios por
ustedes presentado.
Si no puede desmostrarse o justificarse convincentemente con pruebas
irrefutables su existencia, los religiosos deberán rendir cuentas por imponer
una religión como una verdad incuestionable, que resultó ser una mentira.
Deberán abstenerse de ejercer todo tipo de influencia, y de dominio
hacia la humanidad con dichos y escrituras carentes de sustento, que en muchos
casos, lleva a la violencia y a la absoluta destrucción del ser humano.